La marea







Mis cosas están hechas de átomos ebrios de sentimiento,
y tú estás en ellas.
Algunas de mis cosas están hechas de niebla con olor a algodón dulce,
con chasquido de cristales de azúcar y agujeros negros de chocolate.
Otras son pura calma que no se mastica.

Mis cosas fluyen, te traen y te dejan, dándonos espacio.

Y no olvido que llegaste a mí con la marea de otoño.
Y hemos pasado el tiempo hasta ahora juntos, separados, juntos, juntos, juntos…

Mis cosas son un poco tuyas en el pensamiento, porque me conoces y ves a través de mis ojos las palabras que no he pronunciado.

Mis ojos mis cosas y tú.
el alma, la vida diaria y tú.

Mis cosas se acumulan y no quiero.
Quiero nacer de nuevo y cruzar el buen aire:
mirarte desde la ventana, discreta.


La marea te ha vuelto a llevar, esta primavera.










SK