Marketing & war
Escucho cómo escupen palabras,
en racimo,
construyendo oraciones,
en racimo.
Arrasan con estímulos y frases agresivas.
Su dios es amor,
dicen.
Pero detonan y centrifugan nuestros ingredientes y golosinas húmedas, empezando por la cabeza:
donde todo el contenido ya ha sido devastado.
Germinan dentro de cada cerebro activo, fresco y jugoso.
Envenenan de falsa santidad el ego del débil.
Te aman como dioses,
te salvan,
te regalan su semilla dorada que es la anilla de la granada de su guerra
y
no
la
tuya.
Hace frío, es navidad.
Quiero licuar por mis orificios toda la información insertada a presión y en mi contra.
Siento náuseas.
Apago la luz pero mis ojos siguen encendidos:
las luces de navidad son luces de guerra.
SK