Pelo de gato
No tienes remedio:
tú sólo ves garabatos donde yo soy capaz de leer
mucho más que arañazos que desprenden negro.
Porque cada pliegue vital que tú ves como insulto y cuchilla
yo lo despierto a firme senda de camino
Vives escupiendo madejas de gato y mirándote el ombligo.
Digo
sugiero
amablemente
rabiosamente:
deja tu puto ombligo en paz.
Que de tanto acercarte, su ceguera de agujero negro te ha dejado marcado,
lisiado,
doliente orgulloso
e insoportable a mi lado.
Tú sólo ves garabatos donde yo ilumino y lamo con los ojos de mi pecho izquierdo:
cráter
taza
huerto
nube y pasaje de avión
bendición.
Sexo
y
cuchara.
SK