Los buenos pasos







Tengo un par de botas de piel negra, con punta y caña de cowgirl.





Y de un tiempo a esta parte, una piedra pequeña negra y dura como el azabache,

me hace heridas en el talón derecho y provoca una cojera sutil que noto en cada cruce de caminos.






Soy diestra y desgasto el tacón de ese lado.







Y sé que esa pequeña chinita me está llagando viva.


y que esa llaga me impide caminar,



saltar,



correr,



bailar.








Ahora mismo he sabido que la piedra que me cuesta tanto aplastar es



ese cariño por darte.



A ti:



pequeño



jodido



trozo de carbón






que no



te



se



me



enciendes.





a D. G.








SK